Para escribir un Jaiku
¿CÓMO ESCRIBIR UN HAIKU? - CARLOS FLEITAS
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XIII
Son muchas las recomendaciones que poetas y eruditos han dado, como claves para escribir un haiku. Enumerarlas todas sería abrumar al lector de tal modo, que lo dejaría no sólo confundido, sino con la impresión de que escribir un haiku es más difícil que escalar el Everest. De allí que he realizado una selección que como toda elección es arbitraria y evita el hecho de que si reunimos todas las claves dadas por los estudiosos, encontraríamos que finalmente, todos terminan refutándose unos a otros, lo que nos haría concluir que el Universo es una gigantesta tautología...Para evitar tal escándalo, trataré de encontrar el común denominador de todas ellas. Y en este caso, recurriré nuevamente a la metáfora culinaria, que es amiga y bienhechora, pues un recetario es, de algún modo, una cuestión de medida...
Ciertas sugerencias para escribir haiku tradicional de acuerdo a su moderna reformulación en Occidente.
- centrarse en "lo que está sucediendo en este momento y en este lugar" (Basho)
- utilizar el lenguaje común y directo
- evitar el uso de la metáfora u otros artificios retóricos
- concisión en el uso del lenguaje
- tener en cuenta que el mismo es maleable y por ende una fuente de creatividad e innovación
- evitar en lo posible el uso de adjetivos y adverbios
- sugerir más que explicar
- concluir cada línea siguiendo las pausas naturales del habla
- lograr una adecuada fluencia entre ellas
- observar con atención receptiva la naturaleza y la vida cotidiana
- sensibilidad al entorno natural (que incluye el humano) y a sus manifestaciones
- evitar la autoreferencia directa mediante el uso del pronombre personal, salvo que esté integrada plenamente a la escena del haiku
- utilizar imágenes sencillas que no sean artificiales o sofisticadas y de buena pregnancia.
- evitar la racionalización, la abstracción y la moralización
- dejar inacabado (en el sentido que le da Octavio Paz), es decir, abierto en lo posible, el haiku, de tal modo que posibilite la recreación de un significado por parte del lector
- atenerse a las reglas al comenzar la tarea de aprender a escribir haiku
- no hacer reglas de "clisés" ni "clisés" de las reglas
- tener la libertad de modificar las reglas con osadía y talento, manteniendo la calidad poética del haiku, una vez que se las domina
En caso de afiliar a la escuela antigua y tradicional, hacer uso del kigo. Y de no utilizar el esquema de 17 sílabas, mantener la concisión. Un recurso para disminuir el número de sílabas es la utilización apropiada, en nuestra lengua, de la sinalefa.
XIV
El haiku es en apariencia sumamente fácil de componer, sobre todo cuando el poeta no se atiene al esquema de 17 sílabas y al uso del kigo. Pero en esta aparente sencillez está su debilidad. Pues cuando la composición de un haiku no guarda ningún requisito formal, ni calidad poética, se convierte en otra cosa: mal gusto. Pues aún la inspiración, sin la debida técnica, es sólo mala gramática. De allí que al comenzar a escribir haiku, es conveniente ser muy estricto y autoexigente, respetando un conjunto de reglas cualesquiera que éstas sean. Comenzar con las clásicas, es recorrer el mismo camino que recorrieron aquellos que han hecho del haiku un instrumento poético expresivo del mayor logro artístico. La forma puede parecer al principio limitante y artificiosa, pero una vez que se la domina es un elemento ordenador inigualable, a partir del cual la máxima libertad es posible. Daisetz Suzuki, el magistral expositor del Zen, decía que la máxima espontaneidad se logra luego de haber practicado la máxima disciplina. Y como hemos señalado, la lengua y tradición poética íbero-americana, se prestan como ninguna al esquema formal del haiku japonés tradicional.
Fue Matsuo Basho el que escribió: "Aprende las reglas y luego olvídalas". Todos los grandes maestros, han infringido una o más reglas en muchísimas oportunidades, pero lo han hecho luego de un largo ejercitarse en los principios básicos del arte de componer haiku. Por ello a la hora de comenzar a escribir, es buena práctica tenerlas presente y ejercitarse en ellas. Poco a poco vendrá la libertad creativa que no conoce de reglas, sino que las utiliza a manera de pista de despege para volar sin límites. Glenn Gould el músico y pensador canadiense, decía que cuando queremos aprender un arte cualesquiera, debemos comenzar imitando a los grandes creadores. Luego vendrá la voz y el estilo propio. Personalmente, creo que es un desafío único, pues escribir un haiku, es el arte de bailar en un centímetro cuadrado...
1. Octavio Paz y Eikichi Hayashiya: Matsuo Basho Sendas de Oku, Breve Biblioteca de Respuesta Barral Editores Barcelona 1970"
2. Idem. pag.11
3. Idem pág.11
4. Ryu Yotsuya History of Haiku
5. Estas precisiones se deben a la Sra. Deborah Woolard Bender en una comunicación personal
6. Serge Tome:Japon et japonaiseries
7. Haruo Shirane:Beyond the Haiku Moment
8. Octavio Paz:Tres momentos de la literatura japonesa
*Antonio Cabezas: "Manyoshu y cantos populares españoles"
Por Carlos Fleitas (autorizada su publicación en esta web).
mayo 2002.
